... nos decía nuestra querida Vitoriana a su hijo Pepito y a un servidor cuando nos prestábamos a salir por ahí de pendoneo por los Barcelonas. ¡Qué tiempos aquellos !..
Este Blog se lo dedico a mi querido y malogrado amigo Pepi para que, desde donde esté, me inspire en la redacción de las siguientes entradas de este recién creado Blog.
¡Va por tí amigo mío !!!..